sábado, 14 de agosto de 2010

Memoria, Dignidad y Lucha en Murcia

En la madrugada del 14 de Agosto la Coordinadora Antifascista del sureste ha pintado la calle dedicada al General Yagüe.



El hecho de que en Murcia existan calles, plazas y parques dedicados a torturadores, asesinos o violadores franquistas como Yagüe supone una humillación para las víctimas del terrorismo franquista, para sus familiares y compañeros/as.

Es especialmente humillante que aún exista una calle con el nombre del criminal de guerra del franquismo, General Yagüe. Está totalmente demostrada la matanza que este criminal realizó en la ciudad de Badajoz en 1936. Varios miles de personas fueron fusiladas en la plaza de toros. Sus mercenarios de Rif realizaron castraciones a ciudadanos que se opusieron al golpe de estado fascista. Al ser preguntado por esta matanza, el mismo General Yagüe declaró al Herald Tribune de Nueva York: “Claro que los fusilamos. ¿Qué se figuraba? ¿Cree que iba a llevarme conmigo a 4000 rojos mientras mis columnas avanzaban en una carrera contra reloj?” Y el responsable de esta barbarie tiene, con el beneplácito del alcalde y presidente de la Región de Murcia del PP, una calle a su nombre.

Con esta acción queremos contribuir a la recuperación de la dignidad de las víctimas de la dictadura y el terror franquista.

¿Cómo se vería en Alemania que calles de Berlín siguieran teniendo nombres como Himmler, Goebbels o Hitler? ¿Como se vería en Italia si la Jefatura del Estado estuviera en poder de alguien designado por Mussolini? Pero esto es lo que tenemos aquí y ahora. Las nietas de los torturados salimos a la calle y vemos con horror como son nombrados nuestros barrios con placas que recuerdan a los asesinos de nuestros abuelos. Con placas que nos recuerdan su prepotencia, su fascismo, sus ganas de seguir pisando a los movimientos sindicalistas o vecinales, y a todas aquellas que, como nuestros mayores de la República Popular, buscamos un mundo distinto, más justo y solidario.

Defender la Memoria Histórica es vital para la ciudadanía. Nuestro pensamiento depende de nuestro pasado y de cómo nos cuenten ese pasado. Seguir permitiendo esta simbología en nuestros barrios significa seguir considerando la dictadura de Franco como algo legítimo, sin ni siquiera poder argumentar lo que realmente fue: un régimen sanguinario, ilegítimo, terrorista. Perder la Memoria Histórica es desarticular el poder de crítica contra la monarquía, ese sistema impuesto por Franco, incompatible por definición con los principios de la democracia.

La Coordinadora Antifascista del Sureste convoca a ejercer el derecho de soberanía popular, en barrios y calles donde actuar contra estos símbolos del fascismo significa recordar a todos aquellos que se dejaron la vida, las ilusiones o la esperanza para fomentar un mundo más justo. Significa también actuar legítimamente y defender la democracia borrando de nuestras ciudades toda referencia a regímenes fascistas que son contrarios a los principios de la democracia. Por último, significa también, criticar duramente a la Transición, y a este “Estado de Derecho” que permite que en las calles la prepotencia franquista siga estando presente. Animamos además a individuos y colectivos a que ellos mismos sean quienes se organicen. No esperamos ni delegamos estas actuaciones en Instituciones públicas. Durante más de 30 años han demostrado su incapacidad y negación a hacer nada y solo obviar el problema. Solamente un trabajo organizado conseguirá ejercer la presión necesaria para que los ayuntamientos decidan renombrar las calles. Solamente los vecinos de los barrios tienen la fuerza suficiente para hacerlo.

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