sábado, 8 de agosto de 2009

Los 10 mejores libros de fútbol


1.EL FÚTBOL A SOL Y A SOMBRA
Eduardo Galeano, Siglo XXI Editores, 2006.

Que los domingos sean pasto de melancólicos no es culpa de Eduardo Galeano. Pero casi. Nadie como él para explicar el sentimiento del hincha, un adicto a la ansiedad del gol, un vicioso sin arrepentimiento sin el cual no podrían colorearse de verde césped las páginas de este libro, de esta joya. No es una historia de los Mundiales, tampoco una recopilación de anécdotas ni un santuario de ídolos. Es todo eso y mucho más… Es poesía sin versos ni rimas, pero con mucho toque. Nada de tiqui-taca. Clase por arrobas, la que se necesita para escribir, “el gol es el orgasmo del fútbol. Como el orgasmo, el gol es cada vez menos frecuente en la vida moderna”. Y quedarse tan ancho. Mucho debe a este uruguayo hincha de Nacional de Montevideo el estilo literario del polifacético Jorge Valdano. Ojo a ‘El miedo escénico y otras hierbas’ y a la prosa del que fue mejor futbolista-lancero bengalí de México ‘86.

2.FIEBRE EN LAS GRADAS
Nick Hornby, Ediciones B, 1996.

Paul Ashworth, hincha del Arsenal. Si los personajes de las novelas tuviesen tarjeta de visita, nadie creería al protagonista (alter ego de Nick Hornby, autor de ‘Alta fidelidad’ y uno de los novelistas más jugosos del momento) de esta historia que cualquier futbolero debería tener como Biblia de consulta urgente. Un tipo que recuerda su vida a través de los partidos de los gunners, su auténtica familia, su verdadera profesión de fe. ¿El divorcio de sus padres? En un domingo de campo embarrado. ¿Su primera novia? Un miércoles europeo en el viejo Highbury. ¿La boda de su hermana? Una pequeña tele en el restaurante del convite, y gol. Crónica sentimental de una vida dedicada a la pasión (futbolera), ‘Fiebre en las gradas’ (Fever Pitch), fue llevada al cine en 1997 (Fuera de juego) con Colin Firth como protagonista. Aquel gol de Michael Thomas a Grobelaar en Anfield valió una Liga (88-89, primera en 18 años para el Arsenal), y provocó que Hornby crease una de las mejores novelas de nuestras vidas. ¿O acaso no escribía sobre nosotros mismos?

3. ÉPICA Y LÍRICA DEL FÚTBOL
Julián García Candau, Alianza Editorial, 1993.

Para los errados que nunca creyeron en el fútbol como arte. Para los necios que pensaron que la cultura siempre dio la espalda al balón. Pardiez, aquí está el erudito Julián García Candau, maestro de periodistas y autor de numerosas y siempre afiladas obras divulgativas sobre el deporte rey (por ejemplo, el encantador volumen ‘La moral del Alcoyano’), dispuesto a batirse con la espada de la palabra justa en un duelo casi filosófico, para convencerlos con argumentos irrebatibles. Desde la maldición regia de Shakespeare a la generación del 27 (Alberti y su admirado cancerbero Plattko), de la literatura al cine, pasando por la música y hasta la política, el reflejo del fútbol ha dejado una impronta social y cultural espectacular de la que hoy, aún a veces, no somos del todo conscientes. Salgamos por fin de dudas, la letra con el balón entra.

4.DIOS ES REDONDO
Juan Villoro, Anagrama, 2006.

“El fútbol es, en sí mismo, asunto de la palabra”. Mexicano y culé a machamartillo, después de leer las reflexiones de Juan Villoro, escritor y periodista, surge la tentación de robarle la cita y convertirla en elogio de lector: “El fútbol es, en sí mismo, asunto de Juan Villoro”. Maradona, las repercusiones sociales del balompié, las vivencias de un comentarista en los mundiales (Francia’98 y Corea-Japón’02), el fútbol español visto desde la banda (con los pases de un distribuidor como Guardiola)…

Da gusto desentrañar las teorías de un dominador del terreno de juego literario como Villoro. La idea certera, serena y el vocablo justo. No hay que perderse su tuya-mía con el ubicuo Valdano. Suena el eco de moderación de otro libro de maestro futbolero: Miguel Delibes y El otro fútbol, glorioso. “Los goles decisivos son algo más que un recuerdo: vuelven a suceder”. Como los grandes textos, a los que siempre se regresa.

5.GRACIAS, VIEJA
Alfredo Di Stéfano, Aguilar, 2000.

Un genio anda suelto. No somos conscientes de la suerte que tenemos al disfrutar en vida de (pongámonos en pie) don Alfredo Di Stéfano. Desde que el Real Madrid le rescató para la presidencia de Honor, estamos disfrutando al que para muchos ha sido el mejor futbolista de la historia. Autobiografía asistida inteligentemente (nunca quieren ser protagonistas, las historias de la Saeta Rubia lo son todo) por los periodistas Alfredo Relaño (director de As, autor de El fútbol contado con sencillez) y Enrique Ortego (jefe de deportes de ABC), la vida y milagros de esta gloria universal capaz de condensar en pocas palabras todo el conocimiento, un lacónico genial cuya sabiduría se hace metáfora, como cuando bautizó aquel tanto de Marsal como el “gol del tendal” porque los jugadores del Athletic en el suelo parecían ropa caída. Un tipo capaz de dedicarle un monumento a la pelota en su jardín y un maestro cuyas opiniones invitan a reflexionar.

6.FÚTBOL. MEMORIAS DEL MÍSTER PEREGRINO FERNÁNDEZ Y OTROS RELATOS
Osvaldo Soriano, Mondadori, 1998.

Fue futbolista y, después, periodista. Por eso descubrió las trampas que la palabra puede ponerle al balón, hasta seducirlo completamente. Autor de ‘El penal más largo del mundo’ (relato en el que se basó la taquillera película española y que también aparece en esta recopilación de historias), Osvaldo Soriano (1943-1997), que para más inri también fue exiliado político argentino en París desde los ochenta, recoge la figura más evocadora del enjambre futbolístico, el entrenador, y le da un barniz de encanto y serena locura al personaje de un míster, Peregrino Fernández, a la altura de los mejores héroes balompédicos de ficción, empezando por Joseph Bloch, guardameta asesino de ‘La soledad del portero ante el penalty’ (Peter Handke).

7.THE BEST FOOTBALLER YOU NEVER SAW: THE ROBIN FRIDAY STORY
P. McWigan y P. Hewitt, Mainstream Publishing, 2002.

Britain is different. La cultura futbolística de las Islas Británicas nos haría palidecer. Cada año aparecen en las librerías londinenses decenas de libros sobre fútbol. Una gozada para los que buscan emociones complementarias a las de los partidos. De entre todos ellos, el mejor, por curioso, por divertido y por evocador es la historia de un futbolista del Reading (por entonces en la cuarta división inglesa) que pudo haber sido y sin serlo casi lo fue el mejor futbolista de Inglaterra a primeros de los setenta. Robin Friday, un calavera simpático, una víctima de sí mismo, un tipo que ni siquiera era consciente de su calidad y que echó por la borda una carrera, perdido entre pintas de cerveza, clubs nocturnos y drogas.

8.FÚTBOL: UNA RELIGIÓN EN BUSCA DE DIOS
Manuel Vázquez Montalbán, Debate, 2005.

Para Manuel Vázquez Montalbán, insigne periodista y escritor, el fútbol siempre fue un camino, uno de las mejores por cierto, para llegar a entender mejor el país en el que vivimos. Hijo de la educación sentimental del Barça de las Cinco Copas y el mejor divulgador de la mítica expresión ‘El Barça es más que un club’, Montalbán era de los que pensaba que el balompié tiene varios niveles de lectura y que no siempre el mejor fútbol puede verse en los campos. Su barcelonismo cortés y su conocimiento de los círculos políticos hacen de esta recopilación de sus mejores textos sobre el deporte del balón, un manual imprescindible para moverse por esos derbys políticos de Dios. En una línea parecida, Santiago Segurola coordinó Fútbol y pasiones políticas, un volumen de varios artículos de expertos sobre la balanza de poderes que se oculta tras el fútbol en todo el mundo.

9.LA FILOSOFÍA DEL FÚTBOL (PATADAS Y PENSAMIENTO)
Mark Perryman, Edhasa, 1997.

Un equipo imbatible, curtido en las mejores escuelas de pensamiento es el que ha reunido Mark Perryman, entrenador poco amigo del trabajo físico, más pendiente de la táctica, para contrastar algunas teorías filosóficas con el deporte rey. Un conjunto de ideas aplicadas al once contra once que harían palidecer a la WM.

En la portería, Albert Camus, guardameta en su juventud argelina. Por los laterales avanzan los franceses Jean Baudrillard y Simone de Beauvoir, con robustos centrales germanos de evidente peso como Nietzsche y Wittgenstein. Una media fina, latina, orientada a la zurda del comunista Gramsci, con la libertad de Bob Marley y el trabajo de Humberto Eco, y tres puntas geniales, desequilibrantes: el bardo William Shakespeare, Oscar Wilde y Sun Zi, con su fútbol oriental.

10.EL OJEADOR
Raúl Torres. Ediciones Don Balón, 1994.

Raúl Torres apareció de repente y se alzó con el premio literario Don Balón en 1993. Varias son las historias futboleras que ostentan este galardón. Algunas, como Cuando éramos los mejores, del reputado futbolero Juancho Armas Marcelo (1996), pueden tener más recorrido estético; otras, como Caldera de pasiones, de Carlos Toro (1995) y Negocio Redondo, de Miguel Ángel Nieto (1995) o Córner, de Alfonso Martínez Garrido (1991) pueden tener más empaque, e incluso ¿Dónde está el delantero centro?, de Joan Valls y Gary Lineker (1989) y El nacimiento del Martínez Balompié, de Juana Trullas (1988) quizá tengan más gracia; pero dentro del alto nivel de estos añorados premios (se entregaron hasta 1997 junto al de Poesía ‘Juan Antonio Samaranch’), El ojeador, novela sobre un trotamundos en pos de peloteros y vivencias, es la más curiosa, por bizantina y por bizarra.